Hoy en día las redes sociales son guía de información de muchas personas. Mucha de esa información es desinformación y luego llegan a nuestras consultas hablando sobre ello y lo que toman y muchas de las veces ni nosotros sabemos para qué funcionan o si son necesarios.
Como médico debemos estar informados de la nuevas modas y dentro del mundo fitness cada vez está más en auge el ayuno intermitente o ayuno prolongado comentando los beneficios del mismo, sin embargo, este hábito que demuestra muchos beneficios ha llegado a extremos donde la gente deja de comer por días completos causan riesgo en aquellos que les siguen y les copian sin la información necesaria o sin el entrenamiento necesario llegando a niveles de desnutrición.
El ayuno es el cese de alimentos e incluso a veces de hidratación. Este hábito está en auge tras el descubrimiento de un premio nobel de la medicina que demostró que ese ayuno produce una autofagia que consiste en un proceso de reciclaje de células, es decir de que el propio cuerpo se come las células en peor estado dando mucho beneficios como reducción de peso, mejoría de parámetros metabólicos, optimización de la salud cardiovascular y cerebral, y potencial ralentización de procesos de envejecimiento celular.
En cuanto a protocolos de ayuno intermitente, los más estudiados son el 16:8, 5:2 y ayuno en días alternos. Todos ellos inducen la autofagia y mejoran los marcadores de antienvejecimiento.
Los efectos secundarios en personas sanas incluyen síntomas leves que suelen desaparecer una vez te adaptas al sistema. Teniendo en cuenta el sexo y el estado hormonal, las mujeres en edad fertil tienden a tener mayor estres y alteraciones en el ciclo hormonal asi como un aumento de la respuesta a la insulina aumentando el riesgo de hipoglucemias en ayunos prolongados, mientras que los hombres y mujeres posmenopausicas tienden a mayor acumulacion de lipidos.
Este hábito estaría contraindicado en adultos con fragilidad, desnutrición, enfermedades crónicas descompensadas como ICC, ERC, IH) DM con riesgo de hipoglucemias, TCA y deterioro cognitivo avanzado.
Las recomendaciones prácticas para la seguridad del protocolo incluyen: iniciar el ayuno de manera gradual, preferentemente con protocolos de restricción de tiempo de alimentación (12 horas de ayuno nocturno) o ayuno 5:2 (2 días de ayuno alternos a la semana) con reducción calórica moderada en días alternos.
La personalización y supervisión médica son fundamentales en adultos mayores, especialmente por la mayor prevalencia de comorbilidades, fragilidad y riesgo de desnutrición.
En cuanto a la creatina, se trata de un compuesto nitrogenado que se encuentra de forma natural en el cuerpo, principalmente en el músculo esquelético y el cerebro. Su función principal es actuar como un buffer energético, facilitando la rápida regeneración de ATP esencial para actividades de alta demanda energética como la contracción muscular y procesos cerebrales intensos.
La creatina es el suplemento mayor estudiado de la historia deportiva. Es un suplemento seguro en adultos sanos, y la forma más estudiada es el monohidrato de creatina. La dosis habitual es de 3-5 g/día para mantenimiento, aunque puede emplearse una fase de carga de 20 g/día durante 5-7 días en casos específicos.
En adultos, la creatina cumple varias funciones fisiológicas: mejora la fuerza muscular, la potencia y la masa magra, especialmente en ejercicios de alta intensidad y corta duración; acelera la recuperación post-ejercicio; y contribuye a la neuroprotección y al mantenimiento de la función cognitiva, particularmente en situaciones de fatiga, privación de sueño o envejecimiento. Además, la creatina tiene efectos beneficiosos en condiciones clínicas como sarcopenia, osteoporosis, caquexia, enfermedades neurodegenerativas y depresión resistente al tratamiento, así como en la prevención de miopatía inducida por estatinas.
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