La sueroterapia es una herramienta fundamental en la práctica clínica que permite la reposición de líquidos, electrolitos (Na⁺, K⁺, Ca²⁺, Mg²⁺, Cl⁻) y energía en pacientes que no pueden mantener un equilibrio adecuado por vía oral. Su correcta indicación requiere conocer la fisiología del agua corporal, la distribución de los electrolitos y los mecanismos de regulación renal y hormonal. Las alteraciones electrolíticas pueden tener consecuencias graves, especialmente a nivel neurológico y cardíaco. El sodio regula la osmolaridad plasmática, el potasio es clave en la excitabilidad celular, y el calcio interviene en la contracción muscular y la coagulación. El tratamiento debe ser individualizado y basado en la gravedad, la velocidad de instauración y el estado clínico del paciente. Una corrección demasiado rápida puede ser tan peligrosa como el propio trastorno.
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